Jardinería

La naturaleza en todo su esplendor, levemente domesticada, se convierte en el arte de la jardinería y la pequeña horticultura.

Me identifico con cada una de las plantas, sorbiendo por la vista, el tacto y el olfato, toda su capacidad de generar sensaciones y emociones, que me permiten entrar en mundos de fantasía.

El azadón es una extensión de mis manos para entrar en el cuerpo de la tierra, y sentir sobre la piel, el sudor del esfuerzo.

Cada árbol, cada flor, una bendición que cambia de paisaje, a lo largo del día, con el paseo del sol por la eclíptica.

 


 

SAXÍFRAGA MONTANA


Cristaliza el aire
en inequívoco oasis del nombre,
el vapor probabilístico nacido
entre irrefrenables electrodos........Emporio
de seísmo
cuando las conjunciones se combinan
en pezones magmáticos sin tiento.........Interjección
a la deriva
de esa ladera ignota dirigida hasta nos,
que nos despierta.....¿Dónde
llagado el injerto de tu escote,
hibernaste camino al Holoceno?......¿Dónde
tu halo de neón
bebió rocío en mis pestañas?.....Quizá
el desgarro en la selva del paisaje,
quizá ingrávido un quejido
en gótico alfiler a la vigilia. Tan real
como un instante, esa llama abierta
de tus pétalos, clandestina casi apenas,
al pensarte.
                 Cuaja el amanecer
como insurgencia,
sobre el vitral histológico
del párpado extendido de la tierra, tu arquitectura, el mientras tanto
acuñando escaramuzas
donde poder esconder nuestros desiertos.

.....y, estás